Pensamientos varios de un sujeto con demasiada conversación interior, ínfimos problemas o exceso de tiempo libre.

miércoles, julio 23, 2008

Estertores de vida

Mucho tiempo ha transcurrido desde la última entrada, casi un año. Y la vida continúa como si tal cosa. No me acuerdo si peor o mejor; quizá mejor. Aunque debido a la ya mencionada teoría del equilibrio a más satisfacciones, mayores penurias tanto en cantidad o gravedad, y viceversa.

El hecho de que ahora mismo una de mis principales preocupaciones sea que huelen las cañerias del desagüe de la lavadora, implica mi paso a la cotidianidad doméstica. Que sueñe con que me despiden por golpear al jefe de la empresa de enfrente implica mi lealtad, o no, hacia mi empresa y compañeros. O al menos que mi mente necesita una masturbación laboral en sueños.

Esta nueva entrada marca una nueva etapa en mi vida. Una etapa en la cual mi persona se encuentra sumida en una jerarquia laboral tal cual como en el ejército. Con sus soldados, cabos y coroneles, entre los cuales, no sé donde me ubico yo, salvo quizá en el papel de un commando de guerra novato tras las líneas enemigas. Y con una nueva némesis en mi vida: la irreversible muerte llegada, hace unos meses, a través de una llamada telefónica.

Nos hacemos mayores.